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El bienestar de sus vacas es también el suyo

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Redactado por Chris Gwyn, Director de Ventas para Canadá en Jefo Nutrition Inc.

Cuando su rebaño lechero no está donde debería estar debido a problemas de salud, producción o reproducción, es muy probable que sus niveles de estrés aumenten. Y cuando está estresado, seguramente usted no se siente como de costumbre. Puede perder el sueño, olvidar cosas y volverse menos productivo. Su margen de tolerancia puede reducirse y las emociones intensificarse. El estrés puede influir de forma importante en su salud mental y física. Además, su estrés puede afectar a quienes lo rodean, incluidas sus vacas. 

Sí, sus vacas. Su nivel de estrés en la finca es importante no solo para su propia salud, sino también porque puede influir en sus animales. Un estudio realizado en Noruega en 2023 mostró que los productores lecheros con bajos niveles de estrés y un mayor bienestar laboral obtuvieron mejores puntuaciones en bienestar animal. Por el contrario, el estudio indicó que un bajo bienestar laboral y altos niveles de estrés afectan negativamente las puntuaciones de bienestar animal. 

En otro estudio, investigadores en Canadá consultaron a productores lecheros para comprender mejor su salud mental y las posibles conexiones con la salud y el bienestar de las vacas. Los resultados mostraron que altos niveles de estrés y ansiedad estaban asociados con una mayor prevalencia de cojeras severas. 

Si uno de los caminos hacia vacas sanas y productivas es reducir su nivel de estrés, entonces vale la pena hacerlo. En Jefo Nutrition creemos que esta idea funciona en ambos sentidos. Las vacas que se sienten bien y están expuestas a menos factores de estrés producen más leche de calidad y generan mayor rentabilidad. Un buen rendimiento de las vacas también debería hacer que usted y su equipo se sientan bien. En otras palabras, refuerza la idea de que el bienestar de sus vacas es también el suyo. 

Aunque la producción lechera moderna y el manejo de las vacas pueden ser complejos, siguen existiendo prácticas básicas que han demostrado resultados positivos. Seguramente usted ha seguido durante años a productores, nutricionistas e investigadores reconocidos que han descrito estas prácticas. Implementarlas es fundamental. Veamos algunas de estas prácticas para mantener y mejorar el bienestar de las vacas.

Reducir la cojera

Los datos muestran que la prevención de la cojera funciona. Conocemos las causas de la mayoría de los problemas de cojera y existen herramientas para mitigarlos. Sin embargo, según Karl Burgi, experto reconocido en el cuidado de las pezuñas, la implementación suele ser el principal obstáculo. Burgi invita a los actores de la industria lechera a hacerse más preguntas sobre cómo reducir las lesiones y la cojera, a analizar los datos con mayor detalle y a mantener programas regulares de mantenimiento de las pezuñas.

Una de las claves para reducir la cojera, señala Burgi, es que los productores estén bien preparados para tomar las decisiones correctas. Para ayudar a resolver este problema, él sugiere la creación de un equipo de asesores en la explotación y un plan de acción enfocado en la higiene, el confort, la identificación de la cojera y el recorte de las pezuñas tanto en vacas como en vaquillas de reemplazo. Recomienda definir plazos y responsabilidades para este plan, así como programar reuniones de seguimiento para evaluar los avances. Burgi está convencido de que este enfoque puede ayudar a resolver los desafíos relacionados con la cojera en el campo.

Garantizar un buen descanso

Las vacas necesitan alrededor de 12 horas diarias de descanso de calidad. La rumia natural y la circulación sanguínea son más eficientes cuando las vacas están acostadas. Lograr un “buen descanso” está muy relacionado con la calidad de la superficie de cama de las vacas.

Desde hace décadas, el Dr. Niguel Cook, director del Departamento de Ciencias Médicas de la Universidad de Wisconsin-Madison, recomienda el uso de arena como cama en los sistemas de estabulación libre. Un área con cama profunda de arena ofrece tanto confort como buena tracción. Muchos estudios demuestran que la cama de arena reduce la cojera, las lesiones en los corvejones y las lesiones en las rodillas.

Cuando los productores cambian a cama de arena, el Dr. Cook señala que normalmente observan mejoras tanto en el bienestar de las vacas como en la producción de leche. Una mayor producción de leche ayuda a compensar la inversión.

Si la arena no es una opción práctica en su lechería, entonces conviene enfocarse en una cama profunda que pueda mantenerse limpia y seca. ¿El resultado? Las vacas rinden mejor y permanecen más tiempo en la línea de ordeño. La longevidad y una producción de componentes altamente eficiente son la base de la rentabilidad, lo que se traduce en menos estrés para todos.

Suministrar una buena nutrición de forma segura

Todos sabemos que las vacas rinden mejor cuando reciben de manera regular un alimento bien balanceado, correctamente mezclado y distribuido, basado en forrajes de alta calidad. El análisis periódico de los forrajes es una práctica para asegurar que su rebaño esté recibiendo los nutrientes que necesita.

Trabaje junto con su nutricionista para establecer un programa de análisis de forrajes que le permita saber exactamente qué está ofreciendo. Proporcionar a las vacas la mejor nutrición impulsa la producción de leche. Sin embargo, la tranquilidad que aporta una buena alimentación puede verse afectada si usted o alguien de su equipo sufre un accidente durante el muestreo, la mezcla o la distribución del alimento.

Doug DeGroff, propietario de Diversified Dairy Solutions, LLC, una empresa de consultoría en nutrición y manejo lechero, habla desde la experiencia. “O se cuenta con un programa de gestión de la seguridad sólido y ben estructurado, o se termina dando excusas cuando alguien resulta herido o pierde la vida”, afirma.

DeGroff es sobreviviente de una avalancha de ensilaje. Hace 15 años, cuando era joven y confiado, tenía la actitud de “eso no me puede pasar a mí”, hasta que le ocurrió. Como firme defensor de la seguridad en el manejo del ensilaje, DeGroff comparte varias recomendaciones para implementar un programa de seguridad en esta área.

Comience por sentarse con todas las personas que van a trabajar en el área de alimentación y repasar los riesgos potenciales, como avalanchas, gases, equipos en movimiento rápido, entre otros. Establezca procedimientos operativos estándar (POE) adaptados a su explotación. Cuando haya nuevos empleados, asegúrese de no esperar hasta la próxima sesión de capacitación para enseñarles.

Para tomar muestras de ensilaje de forma segura, DeGroff recomienda perfilar el frente del silo con un equipo perfilador, o bien rasparlo con una pala cargadora. Luego, sus clientes colocan parte del material en un carro mezclador de alimento o forraje, lo mezclan y lo descargan para limpiar los restos que quedaron en el carro. A continuación, cargan otros 2.300 kg en el carro, los descargan en un lugar seguro y toman la muestra. “Es la forma más lenta, pero también la más precisa y segura de obtener una buena representación del silo”, explica.

Reducir el estrés nutricional

El estrés nutricional se produce por cualquier factor que afecte negativamente el consumo de materia seca. Puede ser de origen fisiológico, como la forma en que el metabolismo de la vaca reacciona a un cambio en la alimentación; perceptivo, cuando la vaca percibe un cambio en la ración como algo diferente y reduce su consumo; o de comportamiento, como la competencia por espacio en el comedero o los momentos en que falta alimento. Todo lo que reduzca el consumo genera un efecto en cadena sobre la salud ruminal, el balance energético, la producción, la reproducción y la salud general.

Cuando el consumo de alimento se ve afectado, disminuye la capacidad de la vaca para convertir forrajes, granos y subproductos valorizados en leche nutritiva. La conversión de la RMT en energía, proteína, aminoácidos y vitaminas está directamente relacionada con cuánto consume la vaca. Las vitaminas, en particular, son esenciales.

Se han logrado grandes avances en la comprensión del papel que desempeñan las vitaminas en la alimentación de las vacas. Las vitaminas son nutrientes que se requieren en pequeñas cantidades para sostener todos los procesos metabólicos del animal, ayudando a producir leche, mejorar los componentes, mantener la salud y mejorar la eficiencia reproductiva.

Las deficiencias subclínicas pueden presentarse, especialmente en el caso de las vitaminas del complejo B, cuando el consumo de alimento no es ideal. No en vano, las vitaminas B son conocidas como las “vitaminas del estrés”. Hable con su nutricionista sobre la incorporación de vitaminas rumino-protegidas para asegurar que sean absorbidas de forma eficaz y contribuyan a cubrir las necesidades de sus vacas.

Reducir el estrés en su entorno de trabajo

La sincronización en la explotación consiste en alinear tres áreas clave del manejo: la alimentación, el ordeño y el manejo del rebaño. El consultor lechero David Greene explica que, cuando se sincronizan los horarios de estas áreas, se generan eficiencias tanto en la gestión de la mano de obra como en la producción de leche.

Reconoce que entender y coordinar los tiempos puede ser un desafío, especialmente en rebaños grandes. Cada área de manejo suele tener su propio horario y no siempre existe una buena comunicación entre ellas.

Sin embargo, cuando se logra esa coordinación, los resultados son claros. Varios de los clientes de Greene que ajustaron el horario de alimentación para alinearlo con el ordeño y el manejo del rebaño observaron mejoras significativas. Por ejemplo, al alimentar a las vacas unas dos horas antes de que entren a la sala de ordeño, se les permite levantarse, comer y volver a acostarse. Después del ordeño, reciben otra comida. Las vacas son más eficientes y más sanas cuando consumen comidas más frecuentes y en menor cantidad. Greene señala que sus clientes ven un aumento de entre 1-1,5 kg en la producción de leche con el mismo consumo de alimento, o incluso menor, cuando ofrecen comidas más pequeñas antes del ordeño (20-25 minutos en lugar de 35-40 minutos).

Además, cuando las vacas regresan del ordeño para comer y se encuentran en un sistema de retención, el equipo de manejo del rebaño puede aprovechar ese momento para realizar las tareas relacionas a la salud y la reproducción de forma más eficiente. “Todo depende del momento adecuado”, concluye Greene.

Cuidar su propio bienestar

Para algunos, el autocuidado puede ser tan simple como tomar un café camino al establo, pescar en un estanque cercano o leer un libro antes de dormir. ¿Y si también se permitiera un momento para respirar de manera consciente? La respiración intencional, conocida como breathwork, tiene un efecto calmante. Un ejemplo sencillo es la respiración cuadrada: primero vacíe los pulmones, luego inhale contando hasta tres, mantenga el aire otros tres segundos y exhale durante tres más. El objetivo es lograr una sensación de relajamiento.

Tómese también un momento para apreciar lo que lo rodea. Los estudios demuestran que estar cerca de la naturaleza y pasar tiempo al aire libre son formas muy eficaces de manejar el estrés. Tal vez esa conexión sea parte de la resiliencia propia de la agricultura.

Coma de forma saludable. Consuma lo que usted mismo produce – leche, queso, yogur y carne – e incorpore frutas y verduras. En pocas palabras, mantenga una alimentación equilibrada. Y, si posible, evite comer con prisas. Comer de forma saludable ayuda a mantener un intestino sano. Cada vez más, la ciencia nos muestra que el intestino funciona como un segundo cerebro. No va a analizar sus planillas, pero sí influye en la salud de su cerebro. Al igual que ocurre con sus vacas, el estómago y la digestión influyen directamente en el bienestar.

Descanse bien. Una buena noche de sueño es aquella en la que se duerme con facilidad, de manera continua y se despierta con sensación de descanso. Los beneficios respaldados por la ciencia son notables: piensa con mayor claridad, se concentra mejor, los reflejos mejoran, disminuye el riesgo de enfermedades y mejora el estado de ánimo. Además, rinde mejor y trabaja de forma más segura. Podría seguir, pero mejor lo dejamos ahí. No hay duda de que dormir bien es una de las formas más efectivas de reducir el estrés.

La relación es real

La ciencia respalda lo que usted ya sabe de forma intuitiva: cuando sus vacas se sienten bien, lo más probable es que usted también se sienta bien.

La próxima vez que camine hacia el establo sintiéndose estresado por lo que ocurre a su alrededor, deténgase un momento y concéntrese en su respiración. Reordene su estado mental. Si la lechería le genera estrés, tómese el tiempo para revisar las prácticas básicas de manejo de las vacas, como la cojera, el confort animal, la seguridad en la explotación y la nutrición. ¿La ración está bien balanceada, correctamente mezclada y distribuida, y favorece un consumo óptimo de alimento? ¿Existen mejoras simples de manejo que pueda implementar? Sus vacas sanas y productivas se lo devolverán.

En Jefo Nutrition trabajamos para generar mayor conciencia sobre los distintos factores de estrés y las soluciones disponibles para ayudar a mantener a las vacas cómodas, sanas y productivas. Para obtener más información, póngase en contacto con su representante de Jefo.

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