- Artículo
- Cerdos
- Reproducción
Mejorando la salud urogenital en cerdas mediante los ácidos orgánicos protegidos
Olufemi Babatunde, Ph.D., Especialista Técnico, Porcinos y Avicultura (EE. UU./Canadá)
Akaradet Seemacharoensri, Especialista Técnico en Porcinos (Sudeste Asiático)
Glenmer B. Tactacan, Ph.D., Líder de Servicios Técnicos, Porcinos y Avicultura (Asia y Medio Oriente)
Las infecciones del tracto urogenital (ITU) y otros desafíos relacionados con la salud reproductiva siguen siendo una preocupación importante para los productores de cerdos en Canadá. Estas condiciones, incluyendo cistitis, pielonefritis y endometritis, generan importantes pérdidas económicas debido al aumento de las tasas de descarte, problemas reproductivos y lechones con menor rendimiento. Debido a las crecientes restricciones en el uso de antibióticos, se requieren estrategias innovadoras para abordar estos desafíos. El uso de productos protegidos, como los Ácidos Orgánicos Protegidos Jefo – Jefo P(AO), ofrece una solución práctica y respaldada por la ciencia para promover la salud urogenital en cerdas, al mismo tiempo que mejora la productividad y la rentabilidad.
Mensajes clave
- Las infecciones urogenitales en las cerdas reducen significativamente el rendimiento reproductivo y aumentan la mortalidad de los lechones, a menudo sin signos clínicos evidentes.
- Los ácidos orgánicos protegidos de Jefo – Jefo P(OA) – favorecen tanto la salud urinaria como reproductiva al mejorar la microbiota intestinal, reducir la excreción de patógenos y limitar la contaminación bacteriana.
- Su modo de acción incluye el aumento del citrato urinario para prevenir la formación de cálculos de calcio y la reducción de la proliferación bacteriana en el tracto urinario.
- Los resultados de campo muestran menos infecciones, una mejora en el desempeño al parto y un aumento en la supervivencia de los lechones cuando Jefo P(OA) se utiliza junto con buenas prácticas de higiene y manejo del agua.
Comprender las infecciones del tracto urogenital en cerdas
Las infecciones del tracto urogenital y otras enfermedades posparto suelen ser causadas por patógenos oportunistas como Escherichia coli, Proteus sp., Streptococcus sp. y Staphylococcus sp. Estas bacterias generalmente se originan en el tracto urinario inferior o en el tracto gastrointestinal y asciende hacia regiones estériles, como la vejiga o el útero, provocando infecciones.
Entre los factores predisponentes a las infecciones urinarias se incluyen la mala higiene, una ingesta insuficiente de agua, períodos prolongados acostadas y la formación de cálculos de calcio en el tracto urinario. Estos cálculos irritan la mucosa de la vejiga y favorecen la proliferación bacteriana (Figura 1). Las cerdas más viejas y las cerdas en lactación son especialmente susceptibles debido a sus características fisiológicas y de comportamiento, como la disminución de la frecuencia de micción durante la lactación. Las infecciones del sistema reproductor suelen originarse por contaminación bacteriana durante el parto, el estro o la monta, cuando la vulva queda expuesta. Esta contaminación se agrava por el contacto con materia fecal, lo que resalta la importancia de un manejo sanitario adecuado.
El efecto dominó: impacto en la productividad
Las infecciones del tracto urogenital generan un efecto dominó que afecta negativamente la salud de las cerdas, su desempeño reproductivo y el rendimiento de los lechones. Los signos clínicos – como la presencia de secreción vulvar purulenta, evidencia de sangre y pus en la orina y un pH urinario anormal (>7,5) – suelen estar ausentes, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento. Las cerdas infectadas son más propensas a presentar fallas reproductivas, incluyendo intervalos prolongados entre el destete y el estro, menores tasas de concepción y de parto, y camadas más pequeñas. El impacto también se extiende a los lechones, ya que las infecciones pueden comprometer la producción de calostro y leche, aumentando la mortalidad antes del destete. Estudios muestran tasas de mortalidad de lechones del 24,2% en rebaños con cerdas infectadas, en comparación con 10,4% en rebaños sanos.
Un enfoque proactivo: ácidos orgánicos protegidos
Para combatir los desafíos relacionados con la salud urogenital, la prevención es más efectiva que el tratamiento. El uso de ácidos orgánicos protegidos como Jefo P(AO), una mezcla propietaria de ácidos orgánicos microencapsulados, ofrece un beneficio doble al abordar tanto las infecciones del tracto urinario como las del sistema reproductor. La Tecnología Jefo Matrix permite una liberación lenta y garantiza una acción dirigida en el intestino grueso, donde promueve una microbiota favorable al reducir las bacterias patógenas y favorecer las especies beneficiosas.
Mecanismo frente a infecciones del sistema reproductor
Jefo P(AO) reduce las infecciones del sistema reproductor al disminuir la excreción de patógenos en el estiércol y limitar la contaminación ambiental (Figura 2). Al mantener una microbiota intestinal saludable, también contribuye de manera indirecta a un entorno reproductivo más sano, reduciendo el riesgo de colonización bacteriana en el tracto genital. Este enfoque no solo mejora la salud de las cerdas, sino que también incrementa la supervivencia y el rendimiento de los lechones.
Mecanismo frente a infecciones del tracto urinario
Jefo P(AO) es especialmente eficaz en la prevención de infecciones del tracto urinario al aumentar las concentraciones de citrato en la orina. El citrato actúa como un potente inhibidor de la formación de cálculos de calcio, ya que se une a los iones de calcio e impide su interacción con el oxalato o el fosfato. Esto reduce la formación de cálculos y facilita la eliminación bacteriana gracias a un mayor flujo urinario. La Tabla 1 muestra el aumento significativo de los niveles de citrato y calcio urinarios en cerdas alimentadas con Jefo P(AO), lo que demuestra su eficacia. Además, Jefo P(AO) minimizó la proliferación bacteriana en el tracto urinario de las cerdas tratadas.
Aplicación y resultados
La incorporación de Jefo P(AO) en los alimentos para cerdas requiere una dosificación estratégica:
- Prevención: 1 kg/t en los alimentos de lactación y 0,5 kg/t en el alimento de gestación.
- Tratamiento: 2 kg/t durante la lactación, comenzando de tres a cinco días antes del parto.
Los estudios de campo demuestran una reducción significativa de las secreciones vulvares anormales, una mejora del desempeño reproductivo y una mejor salud de los lechones. Los productores reportan menos casos de distocia, mayores tasas de parto y una menor mortalidad de lechones (Figura 3).
Más allá de la prevención: un enfoque global
Si bien el uso de ácidos orgánicos protegidos es una herramienta poderosa, su eficiencia es mayor cuando se integra en un plan de manejo integral. Entre las prácticas clave incluyen:
- Garantizar el acceso a agua limpia y fresca para favorecer una micción frecuente.
- Minimizar la contaminación fecal mediante la limpieza regular de las áreas de reproducción y de parto.
- Fomentar que las cerdas permanezcan de pie para facilitar la micción.
Conclusión
Mantener una salud urogenital óptima en las cerdas es fundamental para mejorar el rendimiento reproductivo y la productividad general del rebaño. Al abordar tanto las infecciones del tracto urinario como las del sistema reproductor, los ácidos orgánicos protegidos ofrecen una solución innovadora para estos desafíos persistentes. Su capacidad para prevenir la formación de cálculos de calcio, reducir las bacterias patógenas y favorecer una microbiota saludable sienta una base sólida para cerdas más sanas y mejores resultados en los lechones.
Cuando se integran en un plan de manejo integral – que incluya prácticas adecuadas de higiene y un acceso suficiente al agua – estos ácidos orgánicos pueden ayudar a los productores canadienses a lograr mejoras sostenibles en la salud del rebaño y en la rentabilidad. Ante la creciente necesidad de alternativas a los antibióticos, soluciones como estas representan una herramienta valiosa para impulsar la productividad y el bienestar en las explotaciones porcinas.